La automatización de la economía ¿será mañana?

Según el informe “A future that works: automation, employment, and productivity” (2017) de la consultora McKinsey&Company alrededor del 60% de los empleos actuales tienen por lo menos un 30% de actividades que pueden ser automatizadas utilizando la tecnología existente. Aunque la automatización contribuye a mejorar el rendimiento de las empresas, reduciendo los errores, mejorando la calidad, la velocidad y, en algunos casos, llevándolas a niveles más allá de lo que puede hacer un humano, no se implementa tan rápido como se podría pensar debido a cinco factores:
  1. La tecnología no se ha adaptado específicamente a esa actividad.
  2. El costo de implementación es alto.
  3. Las dinámicas de demanda, oferta y costes del mercado laboral no favorecen su automatización.
  4. Los beneficios esperados de mejora de la relación calidad/coste del producto no justifican todavía su automatización.
  5. Las leyes que afectan la automatización y la aceptación social del uso de esta en determinadas actividades limitan su implementación.
Debido a lo anterior la consultora estima que puede haber un periodo de hasta 20 años entre la primera implementación de la automatización y su generalización en determinadas actividades económicas. Las actividades que son más susceptibles de automatizar son aquellas que consisten en  movimientos físicos altamente predecibles en labores muy estructuradas, seguidas por el proceso y recopilación de información. Estas actividades son más comunes en la manufactura, la hostelería y venta al por menor, además de algunas actividades que requieren cierta cualificación. Con la tecnología actual menos del 5% de los empleos pueden ser totalmente automatizados pero, como se mencionó antes, un 60% tienen al menos un 30% de actividades que lo pueden ser, por lo que se estima que en principio más que desaparecer las labores se adecuarán y modificarán a un entorno cada vez más automatizado; aún así, la consultora estima que sería alrededor de 2055 cuando la mitad de los trabajos actuales podrían ser completamente automatizados teniendo en cuenta el avance continuo de la tecnología digital (aprendizaje de las máquinas “machine learning” y la inteligencia artificial “IA”) y su aceptación por la sociedad. Según el informe, traducido a número de empleos que actualmente podrían ser automatizados la lista la encabeza China con 395 millones, seguida por India (235 mill.), Estados Unidos (61 mill.), Japón (36 mill.) y la suma de Francia, Alemania, Italia, Reino Unido y  España (62 mill.). Pero un panorama más preciso de la automatización se ve cuando se convierten las cantidades anteriores a los porcentajes poblacionales que verían sus trabajos automatizados, quedando así: China 28,8%, Japón 28,3%, los cinco grandes europeos 19,4%, Estados Unidos 19% y la India 17,9%. En principio, estos porcentajes anteriores generan desasosiego, pero no hay que olvidar que el perfil demográfico está cambiando, disminuyendo el índice de natalidad a tasas mínimas o negativas y aumentando el número de ancianos, lo que llevará a elevar la edad de jubilación mientras se ve disminuido el tamaño de su fuerza laboral, fenómenos que favorecerán (¿y agradecerán?) la implementación de la automatización.

Entradas relacionadas