“La sostenibilidad debe formar parte de cualquier proyecto emprendedor innovador”

La Red emprendeverde (REV), iniciativa puesta en marcha por la Fundación Biodiversidad del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico ha entrevistado a Ana Fernández Laviada, integrante de la Cátedra Pyme y presidenta del Observatorio del Emprendimiento de España. La entrevista completa puede leerse en este enlace. Aquí ofrecemos un extracto:

¿Qué es y qué hace la Red GEM España?
El Global Entrepreneurship Monitor (GEM) es un observatorio mundial del fenómeno emprendedor que lleva desde 1999 recabando datos de la población adulta y de expertos del ecosistema siguiendo una metodología común a todos los países que participan cada año en el estudio. Gracias a esa información primaria pueden analizarse: las percepciones, valores y actitudes de la población sea o no emprendedora, el perfil de la persona emprendedora y sus actividades, y las condiciones del entorno que facilitan y obstaculizan el proceso en un territorio.

España se incorporó al Consorcio Mundial GEM en 2000 y desde 2003 progresivamente realizó estudios regionales hasta completar todo el territorio nacional. En la actualidad está compuesto por 26 equipos, uno por cada comunidad y ciudad autónoma, más siete equipos localizados en siete provincias andaluzas, conformados en su mayoría por académicos de universidades públicas y privadas. Dada la envergadura de los proyectos desarrollados, en 2014 todos los equipos GEM se unieron para crear una asociación sin ánimo de lucro que en 2019 pasó a denominarse Observatorio del Emprendimiento de España. Entre los proyectos cabe destacar, por su alcance mundial, el GUESSS (Global University Entrepreneurial Spirit Studens’ Survey) que mide la intención emprendedora de los estudiantes universitarios, y que en 2020 consiguió recabar la opinión de 98.000 estudiantes de la casi totalidad de las universidades españolas.

¿Cuál es el perfil de las personas implicadas en el proceso emprendedor en España?
El perfil de la persona emprendedora en España ha evolucionado en los últimos años. En el GEM entendemos el emprendimiento como un proceso. Nos interesan tanto las personas que se plantean en los próximos tres años emprender, como los que lo han hecho ya, y los que ya han consolidado sus iniciativas. El indicador más empleado y conocido de entre los muchos que usamos en el Observatorio es el Total early-stage Entreprenurial Activity (TEA), que se refiere precisamente a esas iniciativas recientes y mide el porcentaje de la población inmersa en una actividad empresarial de menos de 42 meses, incluido el autoempleo. Teniendo en cuenta este indicador, actualmente una persona que emprende en España es indistintamente hombre o mujer, con una edad comprendida entre 25 y 54 años, con un nivel educativo medio o superior y formación específica para iniciar el negocio y gestionar su empresa.

¿Cuáles son las principales motivaciones de las personas para emprender?
La mayoría de las personas emprendedoras en España considera la escasez de empleo como la principal razón para emprender. Sin embargo, más del 40 % de los emprendedores que han emprendido más recientemente también manifiestan motivaciones más ambiciosas, como la de crear empresas que marquen una diferencia en el mundo, una motivación que recupera su importancia tras la incertidumbre de 2020 o crear riqueza aumentando sus ingresos.

¿Qué impacto ha tenido la COVID-19 en la actividad emprendedora en España y cuáles son las expectativas de crecimiento?

La incertidumbre causada por la pandemia añadió una barrera más al emprendimiento en nuestro país, haciendo que en 2020 la percepción de oportunidades cayera a niveles históricos y nos hiciera ser el país con menor percepción de oportunidades en el entorno europeo. Del mismo modo, hizo que el miedo a fracasar aumentara también a niveles históricos, siendo el país con mayor percepción del miedo como obstáculo al emprendimiento. Todo eso unido a las condiciones del entorno y culturales que venimos arrastrando hicieron mella en la tasa de actividad emprendedora y, especialmente, en la intención. No obstante parece que, aunque lentamente, la situación se va recuperando, pero necesitamos seguir trabajando en facilitar las condiciones para emprender con medidas y programas que lo permitan. 
Algo positivo de la pandemia es cómo ha acelerado la adopción de tecnologías digitales. La digitalización de las iniciativas más recientes ha sido mayor que en las empresas consolidadas, aumentando las expectativas de adoptar tecnologías digitales en función del nivel educativo.

¿Qué necesidades de financiación tiene las personas emprendedoras y cómo se financian?
En España, la mayoría de las iniciativas emprendedoras siguen siendo de escasa envergadura, constituidas con menos de 30.000 euros de capital, y financiándose con los ahorros personales de quien emprende. Sin embargo, cada vez tienen mayor conocimiento de las fuentes de financiación más apropiadas para su empresa y se empiezan a usar otras alternativas a la financiación bancaria.

¿Cuáles son los principales obstáculos y apoyos para emprender en España?
En 2021, el 83 % de los expertos consultados considera la falta de transferencia de investigación y desarrollo desde las universidades al tejido empresarial como un obstáculo que dificulta el emprendimiento. El papel de las universidades es clave. En particular, en la etapa inicial del proceso de nacimiento de las empresas emergentes, es decir, en su fase embrionaria.

Es necesario reconocer normativamente la fase de gestación de la empresa antes de la creación, donde se pueda experimentar y afinar un modelo de negocio mediante el contacto real con el mercado con las mínimas exigencias legales. En este aspecto, el proyecto de ley de fomento del ecosistema de las empresas emergentes, que está ahora en tramitación, puede ser de gran ayuda.


Los expertos consultados recomiendan adaptar mejor las políticas gubernamentales a la hora de diseñar programas que permitan a los emprendedores aprovechar las oportunidades del entorno, reduciendo así su miedo al fracaso.

¿Qué entiende la Red GEM España por innovación?
La innovación es un concepto tan amplio como complejo. En el GEM se mide la innovación en función del producto y servicio ofrecido y en el proceso de elaboración del mismo. Además, mide si esas innovaciones se han orientado al mercado local, nacional o internacional.


En España, solo una de cada cuatro de las iniciativas emprendedoras recientes (TEA) innova en producto y/o en proceso, principalmente en su ámbito local.

¿Cuáles son los indicadores de innovación a valorar en un emprendimiento?
El enfoque multidisciplinar del modelo de negocio, la política de protección de los desarrollos científico-técnicos, así como de los modelos de utilidad y de la propiedad industrial e intelectual de sus desarrollos, la proyección internacional de su actividad comercial, la reinversión de recursos en I+D interna, etc.

¿Qué contribuye a que un proyecto de emprendimiento sea más innovador?
La formación científico-técnica del equipo promotor, su capacidad para detectar una propuesta de valor que responda a las necesidades de un nicho de mercado y adaptar o darle la forma adecuada, su capacidad comercial y de negociación de condiciones financieras favorables, y su compromiso para proteger su conocimiento y adaptarlo a las necesidades del mercado en el tiempo manteniendo sus ventajas respecto a los competidores.

¿Hasta qué punto es importante la innovación para que un proyecto empresarial triunfe?
La innovación en producto, procesos internos y métodos de gestión es la base de la capacidad competitiva de una empresa. El equipo directivo debe poner todo su empeño en conseguir un equilibrio adecuado y dinámico entre esas tres facetas para responder de forma continuada a las necesidades del mercado y neutralizar las acciones de la competencia, manteniendo su ventaja sobre ella.

¿Cómo valoráis la orientación innovadora del ecosistema emprendedor español respecto al mundial?
A pesar de la escasa financiación de la I+D en nuestro país respecto a nuestros referentes, la producción científica española está a la altura de ellos en términos relativos. Nuestra limitación se encuentra en la incapacidad de nuestro sistema de ciencia y tecnología para transferir ese conocimiento a la sociedad y los mercados mediante proyectos empresariales innovadores y tractores de inversión. Es un problema que puede considerarse crónico, y que tiene facetas culturales, legales, administrativas y de movilidad profesional muy interrelacionadas, cuya solución requiere un gran esfuerzo institucional y presupuestario sostenido en el tiempo.

¿Cómo se puede aterrizar esa innovación en un proyecto de emprendimiento sostenible?
Entendemos que la sostenibilidad y la responsabilidad ambiental deben formar parte del genoma de todo proyecto emprendedor innovador, en la medida en que conjugue las tres dimensiones de la innovación antes mencionadas. En este contexto, la sostenibilidad debe ser uno de los valores y principios fundacionales de cualquier iniciativa empresarial, pero partiendo de la base de que la sostenibilidad económica es un primer hito a alcanzar en el arranque del proyecto.

Entradas relacionadas