Capital corriente o fondo de maniobra (Análisis financiero a corto plazo)

El capital corriente (o fondo de maniobra, fondo de rotación, capital de trabajo o working capital) es la medida de la situación financiera ante el objetivo de hacer frente a la cuantía total de los distintos pagos que implica la actividad de la empresa a corto plazo, es decir, su ciclo de explotación. Por tanto, depende del tipo de actividad que la conclusión del análisis sea favorable o desfavorable en la evaluación de la solvencia. Por ejemplo, si la empresa debe hacer frente a los pagos a los proveedores con antelación a vender y posteriormente cobrar debe disponer de un ‘colchón’ financiero que le permita realizar ese anticipo. Normalmente serán fondos que o bien no sean susceptibles de devolución, o bien su periodo de reembolso sea posterior a la fecha de cobro. El capital corriente es una medida de este tipo de fondos y se calcula a partir de las partidas del balance,  según la siguiente diferencia: Capital corriente = activo corriente – pasivo corriente o bien, Capital corriente = patrimonio neto + pasivo no corriente – activo no corriente Si se excluyen del análisis los epígrafes B) I. Activos no corrientes mantenidos para la venta y C) I. Pasivos vinculados con activos no corrientes mantenidos para la venta se determina el Capital corriente neto total. Alternativamente, si se separan las partidas corrientes ajenas a la actividad de la explotación de la empresa estamos ante el  Capital corriente de explotación. Capital corriente de Explotación = Existencias + Deudores comerciales y otras cuentas a cobrar + Tesorería – Acreedores comerciales y otras cuentas a pagar  

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