«Los cántabros emprendemos menos, pero con más calidad»

ANA FERNÁNDEZ LAVIADA | PROFESORA DE LA UC Y ESPECIALISTA EN EMPRENDIMIENTO

La creación del Centro Internacional Santander Emprendimiento (CISE) entronca directamente con la actividad que esta profesora de la Facultad de Económicas viene realizando desde hace tiempo en la UC, porque además de ocupar el vicedecanato de ese centro desde hace dos años, es también responsable del área de creación de empresas en la Cátedra Pyme. Por eso el primer curso organizado la pasada semana por el CISE fue el mejor contexto para la presentación del Proyecto Global Entrepreneurship Monitor (GEM). Un estudio para el análisis y la promoción del autoempleo, que engloba a 55 países y que bajo la coordinación de esta docente ha atendido también en el emprendimiento en Cantabria.

– Con los datos en la mano, ¿cómo está esta región en materia de autoempleo?

– Se estima que el número de iniciativas emprendedoras en la región fue en 2011 de 14.395 y que el número de emprendedores que participa de dichas iniciativas prácticamente lo duplica, 25.309. Esto significa unos aumentos con respecto al 2010 del 5,4 y 17,8%, respectivamente.

– Es lo que tiene la crisis y el índice de paro creciente, que la opción de autoempleo gana adeptos.

– Sí, ocurre eso; pero es más en España que en Cantabria. El emprendimiento por necesidad ocupa ahora un 25% de los negocios nuevos a escala nacional; pero ese mismo índice es muy bajo si miramos hacia Cantabria.

– También es cierto que el paro en Cantabria es inferior al de comunidades como Andalucía.

– Sí, pero lo importante es que en Cantabria más del 85% de los emprendedores trabajan ya a tiempo parcial o completo. Son personas que tienen inseguridad laboral, o que sencillamente se han decidido a comenzar poco a poco con un negocio. Al final eso se traduce en eficacia, consolidación, en mayor vida de las empresas.

– ¿Es muy alto el porcentaje de fracaso?

– En ese sentido en Cantabria tenemos menor índice de creación de nuevos negocios. Estamos en el 5,4%, mientras que en el conjunto de España asciende al 5,8%. Pero resulta que luego, de esas nuevas empresas, el 15% de las creadas en nuestra comunidad autónoma se consolidan pasados los 42 primeros meses. En España solo lo hacen el 9%.

– O sea, que Cantabria puede presumir más de calidad que de cantidad.

– Exacto. Comienza a notarse que hay más información, más formación, y quizá también más desesperación (irónica). Lo cierto es que la cultura está cambiando y ahora el emprendimiento comienza a ser una opción más que factible cuando antes era considerado una locura.

– Aunque el autoempleo, en este sentido, tampoco implica una mayor seguridad laboral.

– La búsqueda de una mayor independencia es el principal motivo que subyace bajo el impulso de emprender. Este deseo de independencia queda muy por delante del anhelo de aumentar los ingresos o de mantener los ingresos existentes.

– Y por sectores, ¿hacia dónde hay que poner el foco?

– La mayoría de las iniciativas emprendedoras se sitúan en el sector orientado al consumo. Y le sigue el sector de transformación industrial. En este sentido se nota que la innovación está ganando terreno. Bien desde la Universidad como base o bien desde fuera, cada vez hay más patentes que dan lugar a nuevas empresas o a evolución en las maneras de hacer de las existentes.

– Precisamente eso persigue desde el CISE…

– Es un lujo que una institución tan prestigiosa en emprendimiento como es Babson College se haya asociado con el banco Santander para impulsar la puesta en marcha de este centro. En el primer encuentro, que se ha celebrado la pasada semana, hemos reunido a un grupo nutrido del mundo empresarial y académico. Con una mezcla tan completa y unos socios de esta envergadura el éxito está casi garantizado.