Robots y empleo, dos casos de marzo 2018

Las Asociaciones de transportistas de los Estados Unidos, que tienen 3,5 millones de afiliados, no están preocupadas por la puesta en operación de los primeros camiones autónomos de Uber Freight ya que actualmente hay una carencia de alrededor de 50 mil conductores y el continuo crecimiento de la demanda en el transporte de mercancías previsto para los próximos años.

En situación diametralmente opuesta están los trabajadores que se encargaban de darle el acabado a los pantalones vaqueros de la marca Levi´s, que acaba de poner en operación una fábrica totalmente automatizada, la cual además de prescindir de la mano de obra, es ecológica y económicamente mucho más eficiente. Por cierto, la tecnología que ha permitido darle el acabado desgastado y roto a los vaqueros Levi´s es producto de la empresa española Jeanología.

Cuando se habla de que los robots dejarán sin empleo a buena parte de los trabajadores de todos los niveles se establecen horizontes de cercano, medio y largo plazo. Pero hay estudios que, con casos reales, detallan que la robotización lleva años haciendo mella en ciertas industrias. Por ejemplo en el sector petrolero de Estados Unidos, que con la automatización de la extracción en los pozos petroleros redujo el tamaño de las cuadrillas en un 75%, lo que le ha permitido producir, después de un bajón de dos años, la misma cantidad pero con la mitad de empleados totales.

Entre los factores que pueden acelerar la robotización está el económico, y entre los que la ralentizan estamos los humanos, por nuestra dificultad en adaptarnos a seguir patrones rígidos establecidos o el intentar hacer trampa (por ejemplo en las cajas de cobro de las tiendas, las cuales podrían prescindir de los empleados si no fuera porque, entre otras razones, hay gente que cambia las etiquetas para pagar menos).

Uber, la empresa que hace la competencia al servicio de taxis tradicional, ha puesto en marcha un servicio de camiones autónomos (que por razones legales inicialmente solo operan en el estado de Arizona), como extensión de su servicio Uber Freight que une transportistas con empresas o personas que necesitan transportar mercancía.

Aunque no es algo totalmente nuevo, ya que fue en octubre de 2016 cuando Uber realizó el primer transporte de mercancía en un vehículo autónomo, esta tecnología ya se topa con la desconfianza que genera la automatización de los vehículos y por eso se les restringe las zonas o regiones en las que pueden circular.

En su camino hacia los vehículos autónomos Uber se ha asociado con el fabricante de vehículos Volvo, la empresa de navegación satelital TomTom y ha adquirido la empresa de tecnología de autoconducción Ot.to.